Cómo llevar tus finanzas personales de la mejor manera


Muchas personas detestan todo aquello relacionado con la economía del hogar, la organización económica, etc. Sin embargo, poder tener un pequeño control sobre tus propias finanzas personales puede resultar realmente útil a la hora de ahorrar y no gastar dinero de más. A continuación en DonCredit vamos a hablarte de una serie de métodos que pueden resultarte realmente útiles.

guía finanzas personales
Como comentábamos, el control sobre tus finanzas resulta primordial para este tipo de tareas, por eso, no solo es imprescindible tener conocimiento del dinero que entra en casa, sino también –y realmente importante- del dinero que se gasta.


Esto es debido a que aquellos gastos que no son realmente básicos –estamos hablando de aquellos relacionados con el ocio, compras de ropa, las propinas, e incluso el pincho de media mañana en la cafetería del trabajo- suponen un total del 12 % de nuestro sueldo. Que dicho en estadísticas no parece una cantidad realmente alta, pero que si nos paramos a desglosar puede sorprendernos.

La mayor parte de trabajadores de nuestro país encontramos el ahorro como una tarea complicada y difícil de llevar a cabo, porque somos muy dados a optimizar el 100% de nuestro sueldo. De esta manera, presuponemos que nos es casi imposible realizar “recortes” en el mismo, y que el ahorro es para aquellos que ganan más que nosotros.


Por ello, vamos a comenzar con algunas sugerencias que te permitan acabar el mes con un poco más de dinero del que te esperabas:

Ponte manos a la obra y realiza un plan de gastos mensuales

Ya lo mencionábamos en la introducción del post. Uno de los mejores consejos que podemos recomendarte, para comenzar con la misión del ahorro, es la realización de un plan de gastos mensuales.


En este plan, se deben reflejar todos los gastos fijos que se tienen en casa: la cuota del alquiler o la hipoteca, el recibo de luz, agua y gas, la tarifa del teléfono, de Internet, etc., si se tiene contratado un pack con televisión, etc.


Por otro lado, se debe hacer lo mismo con los gastos mensuales de la alimentación estimados. Solo que de una forma menos precisa, ya que no siempre se compra la misma comida, ni las mismas cantidades. E incluso podemos regir parte de estos gastos con las ofertas que nos encontremos en el supermercado. Separa una cantidad fija de dinero destinado a estos gastos, dividido en las semanas del mes. Así podrás hacer un cálculo mental de lo que se consume semanal y mensualmente.


En caso de que no emplees todo este dinero en comida a final de mes, porque te haya sobrado de los gastos que tenías previstos, podrás utilizar el dinero sobrante en aquellos gastos extras que puedan surgirte a lo largo del mes. Pero siempre con un control de la cantidad exacta para poder hacer cuentas sobre lo que se gasta realmente.


Otra de las variantes que deben quedar reflejadas en este plan de gastos es la de “gastos variables”. ¿A qué se refiere este apartado? Pues como su nombre indica, a aquellas compras o desembolsos variantes, y que no están relacionados con el mes siguiente o mes anterior. Sino que en cierta manera han sido gastos esporádicos. En esta categoría se encuentran: los cafés con los compañeros o amigos, las comidas fuera de casa, gastos que realices en salidas de ocio, etc.


Hay que tener en cuenta, que estos gastos variables nunca deben ser superiores a los gastos fijos. Por ello es muy importante llevar un control sobre los mismos. En caso de que necesites ayuda para llevar este registro de gastos y salidas de dinero, puedes optar por emplear aplicaciones creadas para este fin, o incluso crear una hoja de cálculo de Excel, donde apuntar todo.


Intenta adelantarte a los gastos inesperados

Puede que suene contradictorio, pero prever aquellos gastos con los que no contamos de forma regular en nuestro control de salidas de dinero, también puede ayudarnos a ahorrar.


Si en un mes tienes gastos puntuales como el cumpleaños de un familiar, el trimestre si eres autónomo, una boda o incluso tener que ir al dentista, lo más recomendable es que añadas el importe (más o menos exacto) de lo que te costaría cada cosa al plan de gastos.


De esta manera, cualquier gasto que tengas un mes, que sea totalmente inesperado y urgente, podrás afrontarlo de una manera mucho más cómoda y planificada.

Controla los movimientos de tu cuenta bancaria

Echa un ojo a tu cuenta bancaria regularmente

Una tarea muy fácil y sencilla, y que realmente previene de muchos gastos extra innecesarios, es tener en tu conocimiento la cantidad de dinero que tienes en tu cuenta corriente, y los gastos que se ve reflejados en ella.


De esta manera, podrás conocer a golpe de vista cuáles son aquellos gastos con los que tu crédito va disminuyendo, y si estos se podrían haber ahorrado o eran totalmente necesarios. Y es que, por estadística, la mayor parte de las veces son desembolsos completamente prescindibles.


Desde aquí te aconsejamos que compruebes el saldo disponible de tu cuenta al menos una vez a la semana, y analices esos gastos.


Programa automáticamente los pagos fijos

Una de las ventajas de encontrarse en una época en la que la digitalización está a la orden del día es aprovecharse de las comodidades que ofrece. Entre ellas se encuentran programar los pagos de aquellos gastos que tengamos fijos al mes, como Internet o la renta del alquiler.


Es una forma en la que, por muy despistados que seamos, podemos abonar estos gastos previstos, y olvidarnos de ellos.


Trata de ahorrar una cantidad de dinero cada mes

Puede que creas que es imposible separar una cantidad de dinero de tus ingresos para poder ahorrarlos. Pero si después de hacer tu plan de gastos compruebas que estos son inferiores a los ingresos que generas, puedes apartar una pequeña parte, que te ayudará a crear un colchón financiero, poco a poco.


Uno de los objetivos que puedes ponerte para intentar conseguir que este colchón sea lo mejor y mayor posible es proponerte una finalidad en la que poder emplear este dinero: como un viaje de vacaciones; comprarte una guitarra eléctrica, o cualquier otro capricho que quieras darte. Si no te pones este tipo de metas, puede que no consigas ahorrar la cantidad deseada.

Ahorra invirtiendo tu dinero

Haz algo más con tu dinero: inviértelo

Puede que como comentábamos en el punto anterior, uno no se sienta con la suficiente motivación como para ahorrar algo de dinero para nosotros mismos.


Por ello, otra de las opciones que te proporcionamos es invertir tus ahorros o, directamente, ingresarlos en alguna cuenta de ahorros de plazo fijo para que, al menos, no emplees o puedas malgastar estos pequeños incentivos, que pueden incluso generar beneficios.


Consigue un dinero extra

Si realmente tus ingresos regulares son muy ajustados, pero te apetece empezar a ahorrar algo de dinero para poder permitirte conseguir un capricho puntual, existen otras maneras de obtenerlo: vendiendo artículos que ya no usas en webs de compra-venta. Entre estos productos estrella se encuentra la ropa y los electrodomésticos.


Deshazte de aquellos gastos que puedas evitar

Ya lo mencionamos en puntos anteriores. Una de las actividades que más dinero nos consume “sin que seamos realmente conscientes de ello” es el comer o almorzar fuera de casa. No hablamos de los tuppers o fiambreras que nos llevamos de casa, sino aquellos pinchos, cafés o comidas que realizamos en cafeterías o restaurantes.


Si intentamos disminuir estas comidas fuera de casa, o si es posible evitarlas al completo, nos sorprenderíamos de lo que nos podemos ahorrar en un mes.


Lo mismo sucede con el tema del transporte. Muchas personas optan por utilizar sus vehículos personas para trasladarse a sus respectivos trabajos, o llevar a los chicos al cole, o para otras tareas domésticas.


Sin embargo, los transportes personales y privados suponen mucho más gasto que el de la gasolina: hay piezas que se estropean del uso, del tiempo, hay que pagar un seguro, arreglos, etc. Si se optara por usar el transporte público, la cantidad de dinero ahorrada a fin de mes, sería también muy llamativa.