Tarjetas bancarias 2019 -Toda la información-

Hoy en día poseer una tarjeta es una de las cosas más normales del mundo. En las compras del supermercado, compras online, incluso gastos de ocio como ir al cine o cenar en un restaurante, pueden ser abonados con total normalidad con tarjeta. Cada vez más, el dinero en efectivo se utiliza en menor medida para dar paso a este método de pago. En el artículo de hoy conocerás toda la información sobre tarjetas, sus tipos, dónde conseguirlas, etc.

Quédate con DonCredit para estar al día de todo lo relacionado con las tarjetas de pago.

  • Te ofrece: Una línea de crédito hasta 5.000 €
  • Tipo de tarjeta: Crédito
  • Interés: 24 % en pago aplazado (26,82% TAE)
  •  DNI o NIE
  • Número de teléfono móvil
  • Dirección de correo electrónico
  • Residir en España
  • Ventajas: No necesita cambiar de banco para su contratación. No tiene cuotas anuales.Te devuelve el 5 % en todas tus compras aplazadas durante el 1º año. 
  • Desventajas: A partir del segundo año, el importe devuelto por compras aplazadas es de un 3 %.

enlace de afiliado que te llevará  directo a la web oficial de la tarjeta

Tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito se han convertido en algo más que un método para disponer de efectivo en cualquier momento a través de cajeros automáticos.

Con toda la información que te ofrecemos para comparar vas a poder conocer tanto las características como las ventajas que te ofrecen estas marcas de tarjetas.

¡Sigue leyendo para saber más!

 

doncredit-guías-guides

¿Qué son las tarjetas y para qué sirven?

Las tarjetas son unas piezas rectangulares de plástico, caracterizadas con un chip o banda electrónica, que se emplean como método de pago en sustitución al primitivo dinero en efectivo. Aunque tienen varias funciones, poseen dos principalmente:

  • Obtener dinero en efectivo de su entidad bancaria a través de un cajero automático.
  • Pagar las compras realizadas en tiendas físicas, restaurantes, y otro tipo de comercios. Así como gastos online.

Estas características vienen dadas porque, dependiendo del tipo de tarjeta que se posea, las funciones pueden variar. Y es que hay algunas que te permiten opciones muy diversas a las anteriores vistas –propias de tarjetas de crédito, débito o prepago-, como acumular puntos, típico de las tarjetas de fidelización y de puntos.


El método de obtener o poseer una tarjeta de crédito o de débito no es algo complicado. Aunque sí es cierto que varía de un tipo a otro, y que la solicitud de la tarjeta de crédito es algo más complejo que la de débito.

Por un lado, obtener una tarjeta de débito resulta un proceso muy sencillo, dado que su posesión está directamente relacionada con la titularidad de una cuenta bancaria. Sin embargo, para conseguir una tarjeta de crédito la entidad correspondiente tiene que hacer un pequeño estudio de solvencia por parte del cliente, dado que se trata de un sistema de financiación económica. 

Por cierto que puedes leer nuestros consejos de seguridad con las tarjetas bancarias.

¿Puedo utilizar las tarjetas en el extranjero?

Tanto las tarjetas de crédito como las tarjetas de débito (ambas en su mayoría) pueden emplearse en países extranjeros. De hecho, es uno de los métodos más usados a la hora de viajar, ya que no solo te aporta seguridad –si te roban la cartera, el bolso, etc. no pierdes el dinero en efectivo que llevabas contigo, con una simple llamada puedes cancelar la tarjeta que se te ha robado, y no pierdes más que el “plástico en sí”-. Sino que te aporta la comodidad de poder efectuar tus pagos en casi el total de los establecimientos que visites de viaje.

 

Pero no todo son ventajas, es cierto que la retirada de efectivo en los países extranjeros puede suponer el pago de intereses de hasta un 4% sobre el importe total de la compra. Es verdad que no todas las entidades bancarias o las líneas de crédito te cobran lo mismo, o incluso puede llegar a salirte gratis. Siempre dependerá de las condiciones con las que hayas contratado tu tarjeta.

Por otro lado, cabe decir que las tarjetas de crédito son las preferidas por los usuarios a la hora de emprender unas vacaciones, dado que ofrecen una serie de ventajas en los viajes (siempre dependerán de los servicios contratados al solicitar la tarjeta) que las de débito no tienen, como seguros de hospitalización, retrasos de vuelos, pérdida de maletas, etc.

Existen varios tipos de tarjetas. ¿Conoces todos los que hay?

Tipos de tarjeta de crédito que existenPreviamente os hemos enumerado por encima algunos de los tipos de tarjetas que existen a día de hoy. Lo cierto es que con el tiempo cada vez son más tipos, más diferentes y para una gran diversidad de usos, como las tarjetas regalo, o las tarjetas específicas de una cadena comercial que te permite hacer un pago fraccionado de las compras que realices en sus establecimientos.

Sin embargo, todos estos tipos se engloban en tres grandes bloques, de los que vamos a hacer un análisis exhaustivo a continuación, para poder tener claras sus características.

Tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito son, sin duda alguna, las tarjetas más populares de España. Y lo dicen las cifras, ya que el número de tarjetas de crédito que hay en circulación es mucho más superior que las de débito o las de prepago.

Y, ¿por qué puede ser esto? En gran parte es debido a sus características. Este tipo de tarjetas no solo te permiten efectuar un pago en el momento, también te permite financiarlo. Esto significa, que esta tarjeta no está solo conectada con tu cuenta corriente, sino que la entidad bancaria o la entidad financiera que concede esta tarjeta al usuario en cuestión, le financia automáticamente, y en el momento de su uso, el dinero necesario para poder hacer frente al gasto que el usuario de la tarjeta quiere realizar.

¿Esta financiación es gratis? Depende de las condiciones con las que hayas contratado la tarjeta de crédito. Esto se debe a que los pagos que se realicen con ella pueden llevar incluidos intereses, o no. Repetimos que esto depende del tipo de contrato que se haya firmado con la entidad en cuestión. Eso sí, este dinero –como es obvio- se tiene que devolver-. El cliente de la tarjeta de crédito tiene un contrato con el que se responsabiliza de tener que devolver todos los gastos que se realicen con esta tarjeta. Y estos pueden hacerse de varias maneras:

  • Pago fraccionado: es la forma de devolución de pago, del dinero prestado por la entidad, más común en las tarjetas de crédito. Este tiene una gran ventaja: que, en vez de pagar el coste de los gastos de sopetón, se divide y paga de forma mensual. Algo que puede resultar realmente cómodo y un gran alivio si por las circunstancias que sean, ya has tenido varios gastos ese mismo mes, y no quieres quedarte con la cuenta en mínimos o pasarte del presupuesto de gastos mensuales que te has podido marcar.

    Sin embargo, el pago fraccionado puede llegar a ser un arma de doble filo puesto que, debido a los intereses de la tarjeta, que por norma general rondan el 21% del total de los gastos, la compra puede llegar a salirte realmente cara si estiras demasiado el pago. Además, hay que tener en cuenta que el encarecimiento de la deuda puede agravarse aún más si te retrasas con los pagos.

    Asimismo, puede darse la circunstancia de que la devolución del pago no se realice, y la entidad pueda incluir tus datos en ficheros de morosidad –como la conocida lista ASNEF-, o incluso puede llegar a confiscar el importe de tu nómina.

  • Pago a fin de mes o pago a principios del mes siguiente: este método de pago, por otro lado, consiste básicamente en abonar de una sola vez el importe total de todos los gastos mensuales realizados, sin ningún coste extra. Es decir, que este tipo de pago no tiene intereses. ¿Qué determina que sea a finales de mes o a principios del siguiente? La fecha en la que tu empresa te ingrese la nómina, la entidad prestamista está al corriente de estos datos y fija el cobro con este ingreso.

    Sin embargo, puede ocurrir que a la hora en la que la entidad realiza el cobro, tú no tengas dinero suficiente en tu cuenta bancaria, ¿qué sucedería? Pues que no solo deberías esta cifra, sino que tendrías que abonar una serie de comisiones por gastos de administración, además de unos intereses por demora pago.

Tarjetas de débito

Al contrario que las tarjetas de crédito que acabamos de explicar en el punto anterior, las tarjetas de débito tienen una sola función principal: sustituir al dinero en efectivo cuando se realizan compras o pagos, tanto en establecimientos físicos como en gastos online.


Una de las grandes ventajas que tiene el utilizar este tipo de tarjetas es que no nos podremos endeudar con la entidad bancaria con la que tenemos contratada esta tarjeta. Esto es debido a que todo el dinero que utilicemos para pagar con ella proviene de nuestra propia cuenta corriente, por lo que solo podremos gastar el dinero que tengamos en ella. A no ser que se llegue a un acuerdo con el banco, en el que este nos permita utilizar dinero a cuenta de un descubierto – ¡ojo! Este proceso sí conlleva comisiones extra-.

Sin embargo, no son todo ventajas con la tarjeta de débito, ya que si, por ejemplo estás en el extranjero, pueden cargarte comisiones al obtener efectivo de cajeros con los que la entidad no tenga algún tipo de convenio (esto también puede ocurrirte en España, no solo viajado), o que tu tarjeta no funcione en algún tipo de TPV o datáfono.

Tarjetas crédito y débito

Tarjetas prepago

Las tarjetas prepago nada tienen que ver con los anteriores tipos mencionados en este punto del post. Este tipo de tarjetas no tiene la misma popularidad que las tarjetas de crédito o las tarjetas de débito pero tiene dos tipos de clientes predominantes:

  • Los compradores de Internet que quieren realizar los pagos con total seguridad en la red.
  • Los padres y madres que quieren ofrecer una tarjeta a su hijo –normalmente es para casos de emergencia o “pagas mensuales”- y controlar el uso que este hace de la misma con total seguridad.
¿Por qué remarcamos que esta tarjeta es tan segura? Porque es su cualidad principal. Y es que este tipo de tarjetas no está vinculada a ningún tipo de cuenta corriente –como la tarjeta de débito- pudiendo utilizar todo el efectivo que hay en la misma; y tampoco es una tarjeta con la que te puedas endeudar –como la tarjeta de crédito- si haces un uso indebido de ella.

La tarjeta prepago solo funciona cuando ha sido recargada anteriormente, y solo tiene el importe que se le ha agregado. Por tanto en caso de robo en la red, o hurto de la misma –de forma física- tan solo se perdería el importe que ha sido recargado en ella.

Una de las modalidades de tarjeta prepago que está más en auge, aunque no las relacionemos directamente, son las tarjeta regalo. Las cuales existen a día de hoy en diversos comercios de todo tipo, y consiste en recargar la tarjeta con un importe específico para su posterior uso en el propio comercio. Un regalo muy válido para aquellos familiares y amigos que están sin ideas a la hora de realizar un presente, pero al menos saben que el regalo perfecto puede estar dentro de ese comercio.

¿Qué es el CVV de una tarjeta bancaria?

El CVV o el código de verificación de tarjetas, es un método que incluyen las tarjetas para incrementar la seguridad de los pagos, sobre todo cuando las tarjetas no están presentes físicamente en la transacción –como las compras online, a través de Internet-.

Aunque sea algo poco conocido, las tarjetas constan de dos tipos diferentes de CVV:

    • El primero está encriptado en la banda magnética de la tarjeta –se utiliza cuando los pagos se realizan con la propia tarjeta, ya que es el datafono el que realiza la lectura de este código-.
    • Y el segundo tipo es el que está escrito en el propio plástico y el usuario inserta como método de seguridad en sus compras online (junto con otros datos de protección como la fecha de caducidad del “plástico” en cuestión).

Es un código compuesto de 3 cifras que, en las tarjetas Visa o Mastercard, suele aparecer en el recuadro de la firma. Mientras que, por otro lado, las tarjetas American Express lo sitúan por norma general en el anverso de la propia tarjeta.

¿Puedo conseguir tarjetas gratis?

Tarjetas de crédito gratis

A día de hoy hay una diversidad de maneras de conseguir una tarjeta, sea del tipo que sea. Por ello, dependiendo de la entidad con la que obtengas la misma, tendrá unas condiciones u otras. Y es que, en algunos bancos o entidades crediticias te cobran ciertos servicios como los de administración o fabricación.


En cambio, por otro lado, otras muchas ya te ofrecen la obtención de la tarjeta de manera totalmente gratuita. En algunos casos te ponen condiciones como gastar un mínimo de dinero para compensar con estos gastos y así evitarte esas comisiones iniciales.

Sin embargo, la gran demanda de tarjetas que existe en el siglo XXI no solo consigue que cada vez sean más entidades las que conceden estos servicios de manera gratuita, sino que además puedes obtener una serie de beneficios muy variados por emplear las tarjetas de “x” entidades como: descuentos en el repostaje, en comercios, en compras seleccionadas, en el supermercado, etc.

¿Sabes todas las operaciones que podemos llevar a cabo con las tarjetas?

Con la diversidad de tarjetas que existen, y las múltiples funciones que pueden tener cada una de ellas, os podéis imaginar la diversidad de operaciones que se pueden realizar con las mismas dependiendo, evidentemente, del tipo que sean. Vamos a explicaros las opciones más comunes de las mismas.

1. Pagar compras realizadas en establecimientos físicos o en tiendas online

El uso más común de las tarjetas es la sustitución del efectivo en las compras, ya sean de manera ordinaria en las tiendas físicas, o con las compras en tiendas online. Las tarjetas no solo proporcionan más seguridad, como hemos estado hablando anteriormente, sino que también proporcionan comodidad.

Cada vez son más los establecimientos que carecen de un importe mínimo para abonar con la tarjeta, y cada vez son más las personas que prefieren prescindir del efectivo para emplear este cómodo método de pago.

Hay que recalcar que, al no ser todas las tarjetas iguales, no todos los métodos de pago con las mismas lo son. Lo que sí es un factor común entre ellas son los grandes avances creados para efectuar los pagos con ellas.

Al principio se pasó de la banda magnética al microchip. Y en la actualidad, la última innovación es el método del contactless (sin contacto). En donde el pago se realiza con el simple acercamiento de la tarjeta al datáfono. Y cuidado con esto, porque por defecto los pagos realizados con este método, que no superen los 20€ de gasto, no requieren el código PIN o número secreto. Por ello, muchos clientes optan por anular esta confortabilidad para unos, pero inseguridad para otros.

2. Sacar dinero de tu entidad bancaria gracias a los cajeros automáticos

Esta es otra de las grandes ventajas de las tarjetas –de débito y de crédito-. Y es que España está llena de cajeros automáticos donde poder retirar el efectivo deseado en el momento en el que necesitemos o queramos ese dinero.

Normalmente se realiza de manera gratuita, siempre y cuando sea en un cajero de tu misma entidad o en otros con los que la misma haya realizado algún tipo de acuerdo o convenio. Recuerda que si sales de España y quieres obtener este efectivo, lo más probable es que tengas que pagar una comisión. Al igual que dentro del país, si retiras efectivo en un cajero ajeno totalmente a tu entidad.

Sea como fuere, con cualquiera de estas opciones, las tarjetas te permiten obtener efectivo en el instante de manera gratuita o pagando una pequeña comisión que, por normalidad, no excede los dos euros (a no ser que tu tarjeta sea de crédito que deberás abonar una comisión extra por la retirada).

3. Efectuar transferencias

Este tipo de operación tan solo puede realizarse con un tipo de tarjetas: las de crédito. Esto es debido a que, entre sus múltiples funciones como la de obtener efectivo a través de un cajero automático desde su línea de crédito, puede ordenar transferencias de dinero desde la propia línea de crédito a su cuenta corriente.

4. Pagar facturas, recargar dinero en otros servicios, etc.

Por último, con las tarjetas podemos realizar multitud de funciones, que puede que no llamen tanto la atención por la normalidad de su uso, como pueden ser las recargas de móviles de prepago o la acción tan rutinaria de pagar facturas.

Se debe tener en cuenta que, dependiendo del tipo de tarjeta, la compañía o empresa con la que tengamos las mismas contratadas o las condiciones con las que hayamos obtenidos las tarjetas, estos recargos o pagos pueden salir más caros, dependiendo de los intereses que tengamos que abonar.

Mini Créditos Rápidos

Algunas ventajas de las tarjetas

Además de los puntos a favor que hemos idos explicando en este post sobre la ventaja de poseer cualquiera de los tipos de tarjeta que os hemos desarrollado –como la comodidad de moverse sin efectivo, la rapidez de obtenerlo en caso de necesitarlo, los numerosos servicios que se pueden pagar con las mismas, etc.-, las tarjetas tienen otros pros.


No todas los tienen, puesto que depende de las condiciones del banco o entidad financiera con los que hayas contratado tu tarjeta, pero te vamos a contar otras de las ventajas más comunes en el mercado y que son, por lo general, más desconocidas para los españoles, que pueden ayudarnos a ahorrar una cantidad de dinero muy significativa al año.

1. Tarjetas sin cuotas

Esta ventaja, a día de hoy, es una de las mejor valoradas por los clientes de las tarjetas. ¿Por qué? Muy sencillo: como explicábamos en los primeros puntos, cada vez hay más tarjetas en el mercado, y cada vez hay más ofertas para obtenerlas, dado que hay muchas entidades que las ofrecen. Sin embargo, hubo un descontento común con las cuotas que había que abonar por renovar las tarjetas o mantenerlas.

Por ello, las actuales entidades concedentes de las mismas han cambiado sus políticas para que la renovación de estos “plásticos” se consiga de manera gratuita. Existen algunos casos, en los que te ponen unas pequeñas condiciones para obtener la gratuidad de estas, como efectuar un importe mínimo anual.

2. Compras bonificadas

Una de las formas que tienen los bancos u otras entidades financieras de captar clientes para sus productos, concretamente para las tarjetas, es la de premiar las compras que realicen “regalándoles” un porcentaje del importe que se gasten. Eso sí, hay que remarcar que, aunque haya excepciones dependiendo de la entidad emisora de las tarjetas, casi siempre son las de crédito las que disfrutan de estas ventajas. Las de débito y las de prepago por norma general suelen quedarse fuera de este tipo de bonificación.

Lo más común es que se bonifique con hasta el 5% de las compras o sobre aquellas que se realicen en establecimientos concretos (normalmente, con aquellos con los que la entidad concedente tenga algún tipo de contrato o convenio).

3. Descuentos en gasolineras

Este tipo de provecho sí que puede ser también utilizado por los usuarios de las tarjetas de débito además de las de crédito. Es una ventaja de las más valoradas por un amplio colectivo que tiene que utilizar un coche, camión u otro tipo de vehículo para poder trabajar.

Eso sí, también hay que tener en cuenta que es una ventaja de la que se aprovechan los bancos y entidades, por lo que no tendrás este descuento en todas las gasolineras de España, sino en aquellas que tengan algún tipo de acuerdo con ellos.

Las más habituales que trabajan con estos descuentos son: Repsol, Campsa y Petronor, Cepsa, Galp y BP. Sin embargo, te aconsejamos que valores los descuentos que estas te ofrecen, que normalmente ronda el 3% sobre el importe del repostaje, porque puede salirte más caro que si lo realizas en las llamadas “gasolineras low cost”. Es un factor personal que deberás valorar con la cantidad de combustible que consumirás y el precio que puedes gastarte en el mismo.

4. Descuentos en compras

Otro de los métodos de ahorro que te ofrecen algunas entidades bancarias, tanto con las tarjetas de crédito como de débito, son pequeños descuentos en otros sectores muy diversos: desde tiendas de alimentación hasta agencias de viajes.

Hoy en día, empresas como Amazon, Starbucks o Springfield, pueden hacerte ahorrar dinero con tu tarjeta de pago. Pero como siempre, te recomendamos que analices las condiciones de uso y activación para poder aprovecharte de estos.

5. Seguros sin coste extra

Quizás esta ventaja sea la gran desconocida por los usuarios de las tarjetas. Sin embargo, y aunque resulte extraño, es una de las más habituales y que comparten casi todas las tarjetas (tanto las de crédito como las de débito). Entre las utilidades que tiene este apartado se encuentran seguros por accidente en el extranjero, asistencia en viajes y antifraude.

¿Cuáles son las comisiones más habituales de las tarjetas?

Comisiones de las tarjetas de crédito

Aunque ya hemos explicado que algunas tarjetas están libres de comisiones –sobre todo las de débito-, también hemos puntualizado que las de crédito no suelen librarse de los intereses. Todo dependerá de la operativa que se hace cargo de las mismas y de los emisores.

A día de hoy sigue resultando normal que se emitan ciertas comisiones asociadas a las tarjetas, por lo que os vamos a indicar cuáles son las más comunes y habituales. Aunque recordad que siempre dependerá de la entidad que os emita la misma.

Comisión de emisión

Es una comisión, una cuota, que se cobra al expedir la tarjeta al usuario. Su pago se realiza en el momento de recibirla y se corresponde con los gastos de fabricación, diseño, estampación y administrativos de la misma tarjeta. Además, su precio varía en función de las características de nuestra tarjeta: si es de crédito, débito o prepago; si tiene ventajas como seguros, bonificaciones en compras, etc.; y de sus características financieras.

Aunque en ciertos bancos o entidades se sigue teniendo que abonar esta comisión, hemos estado hablando a lo largo del post que es realmente fácil evitar su pago, dada la cantidad de entidades que ofrecen tarjetas a día de hoy y necesitan “ese punto a favor” para que los usuarios las escojan.

Cuota de mantenimiento

Al igual que la cuota anterior, ya hemos hablado de esta en el artículo. Es un pago que hay que realizar a la entidad que nos emitió la tarjeta por su mantenimiento. Este puede ser trimestral, semestral o anual. Sin embargo, como decíamos, los bancos o financieras pueden eximirte de él si cumplen unos requisitos exigidos, como el gasto anual de un importe mínimo con la tarjeta, por ejemplo. Todo dependerá del tipo de tarjetas y de las condiciones que se hayan firmado.

Comisión por solicitar una tarjeta extra

Esta comisión no es muy común a día de hoy, sin embargo aún hay entidades que la siguen aplicando. El motivo del cobro es el de solicitar una tarjeta más asociada a la misma cuenta corriente. Esto sucede cuando hay más de un titular en la misma cuenta bancaria y quiere poder beneficiarse de las ventajas que le ofrece la tarjeta.

Comisión por duplicado de la tarjeta

¿En cuántas ocasiones hemos pensado que hemos perdido la tarjeta o que nos la han robado para segundos más tarde darnos cuenta que la tenemos en el bolso del pantalón? Pues bien, en caso de que no la encontremos por los motivos que sean, además de cancelar la perdida, podemos solicitar al banco un duplicado de esta para poder seguir accediendo a nuestra cuenta, y a las ventajas que nos ofrece la tarjeta. Sin embargo, no en todas las entidades es gratuita esta acción, y hay que abonar una comisión.

Comisión por retirada de efectivo en cajeros a débito

Es el cargo económico que debemos abonar al efectuar una retirada de dinero, a través de nuestra tarjeta de débito, en cajeros que no son los de nuestra propia entidad financiera. En algunas ocasiones, nuestro banco se puede hacer cargo de esta comisión. Sin embargo, y por regla general, tendremos que abonarla nosotros mismos.

Hay algunas entidades que, teniendo convenios con otras, permiten a sus usuarios efectuar de forma gratuita en aquellos cajeros con los que tiene estos acuerdos. Aun así, debemos informarnos previamente de cuáles son, ya que la comisión la impone la entidad propietaria del cajero al que acudamos a ejercer esta retirada.

Comisión por retirada de efectivo en cajeros a crédito

Este tipo de retirada se convierte automáticamente en una deuda y puede llegar a suponer un importe relativamente elevado para la cantidad de dinero que se puede sacar de un cajero automático con tu tarjeta de crédito. Esto es debido a que vamos a tener que hacernos cargo de:

  • Intereses que se apliquen por la propia obtención del efectivo.
  • Comisión del propietario del cajero a nuestro banco.
  • Comisión extra de nuestro banco por la retirada del efectivo.

¿Cómo escoger una tarjeta en cinco pasos?

La gran oferta de tarjetas que existen en el mercado a día de hoy puede hacernos muy confusa la elección por una de ellas. Debemos tener en cuenta que no solo tenemos que fijarnos en las ventajas que nos ofrecen, sino también en las características que cumplen y si realmente cubrirían nuestras necesidades. Por ello, para escoger la tarjeta que mejor se adapte a nosotros, debemos plantearnos una serie de preguntas:

  • ¿Para qué necesitamos esta tarjeta? Debemos plantearnos si realmente la necesitamos para obtener efectivo en cajeros, para realizar compras online, o para financiar nuestros gastos.
  • ¿Tenemos una solvencia crediticia buena? Esta pregunta es realmente importante, ya que la inclusión de nuestro nombre en algún fichero de morosos puede acarrearnos la denegación de una tarjeta de crédito.
  • ¿Queremos una tarjeta libre de comisiones y gastos, o nuestra economía personal y nuestras necesidades nos permiten acceder a abonar una serie de comisiones?
  • ¿Cuáles son las ventajas que más nos beneficiarían? En este punto debemos plantarnos los tipos de ventajas de los que hablábamos en el punto anterior: si preferimos que se nos bonifique alguna compra, descuentos en carburante, etc.
  • ¿Vamos a necesitar pagar a plazos de manera frecuente nuestros gastos? 

Dónde contratar tarjetas de crédito, débito o prepago

Es obvio que dependiendo del tipo de tarjeta que uno requiera, se deberá acudir a sitios diferentes para su propia concesión. Aunque en algunos casos puede concederse en más de un tipo de entidad.

Las tarjetas de débito tan solo se conceden en los bancos, puesto que estas siempre están relacionadas con una cuenta corriente específica de la que debemos ser titular. Por otro lado, las tarjetas de crédito pueden ser emitidas tanto por bancos –ya que pueden vincularse a cuentas corrientes también- como por entidades financieras.

Además, a día de hoy muchas de las financieras te permiten conseguir tu tarjeta a través de un proceso en Internet. Sobre todo, para las bancas online y las financieras.

Por último, las tarjetas prepago, pueden conseguirse en bancos, empresas de medios de pago, financieras, etc. Aunque no solo este sector es el único emisor de las tarjetas prepago. Como ya se ha comentado en este artículo, cada vez más empresas relacionadas con el retail, o cadenas comerciales como Fnac, El Corte Inglés, etc. conceden este tipo de tarjetas con dos finalidades: como tarjetas de fidelización en donde se acumulan puntos que más tarde se pueden convalidar en descuentos o regalos; o como tarjetas regalo, donde se introduce un importe concreto para regalar y utilizar más adelante.

 

¿Qué son las tarjetas revolving?

Son un tipo de tarjetas que se utilizan para aplazar el cobro de tus compras, desde la línea de crédito que tienes contratada. Es decir, es un tipo de financiación que te cobrará comisiones de la propia compra, independientemente de la manera que pidas que se te cobre (con una cuota fija que abones mensualmente, o un porcentaje fijo del total del gasto cada mes).

Innovaciones de pago con las tarjetas de crédito

Ventajas de las tarjetas de crédito

Como en cualquier otro sector, el mundo de las tarjetas se ha actualizado y puesto al día con grandes avances tecnológicos, cuya principal función es la de mejorar la comodidad de los usuarios y trabajar en la rapidez de los pagos.

Tarjetas contactless o tarjetas sin contacto

Esta es una de las innovaciones tecnológicas con mejor acogida de los usuarios de tarjetas. Consiste en acercar la tarjeta a un datáfono y a través de la tecnología wifi, efectuar el pago correctamente. Este método es mucho más rápido que la clásica lectura de la banda magnética o que el posterior chip. Sin embargo, para que su uso pueda efectuarse, debe darse la situación en la que tanto tarjeta como datáfono estén dotados de esta tecnología.

Y si, además, eres de esas personas que pagan importes de cantidades no muy altas, decirte que la máxima rapidez de esta tecnología está de tu lado, ya que los pagos de importes no superiores a 20€ se pueden realizar sin necesidad de introducir el código PIN. Cabe decir que este avance no agrada a todos los usuarios por igual, por motivos de seguridad y confianza, y puede ser ajustado para que siempre se pida la contraseña ante cualquier cantidad de cobro.

Pagar con el móvil, un avance que puede superar a las tarjetas

Como hemos dicho anteriormente, las innovaciones tecnológicas buscan agradar al usuario cada vez más. Y entre los grandes factores que esto supone, la comodidad es una de las claves que mayor importancia tiene a la hora de embelesar a los usuarios.

Es por ello, que la tecnología ha sido capaz de crear un método de pago con el mismo teléfono móvil. Aunque, pasa un poco lo que con las tarjetas, que tanto teléfono como tienda tienen que estar dotados de la llamada tecnología NFC.

El usuario tendrá que bajarse en su Smartphone, o bien la aplicación de su banco, donde el pago se realizará a una de las cuentas que tenga asociadas con una de las cuentas corrientes que tenga abierta con esta entidad; o por otro lado bajarse lo que se llama como “Wallet”, que es una aplicación de pagos independientes, como puede ser Apple Pay, Android Pay o Samsung Pay, que realizan la misma función que la app del banco, solo que con la ventaja de poder incluir varias tarjetas de varias entidades en el mismo móvil.

Qué hacer si me han robado la tarjeta o he perdido la tarjeta

Aunque de pánico pensar en poder perder nuestra tarjeta de crédito o débito, o que nos la puedan robar, es algo realmente común y que sucede a diario. Sin embargo, es una situación en la que debemos actuar de manera rápida y con la cabeza fría. Ya que de nuestra velocidad puede depender que nos extraigan más o menos dinero de nuestra cuenta bancaria.

Por ello, debemos seguir una serie de pasos, para intentar que los daños de esta pérdida o sustracción sean los menos posibles:

    • En primer lugar debemos dar de baja la tarjeta. Llamar a nuestro banco o entidad de crédito e informar de la situación que nos acontece. Dependiendo de la entidad a la que pertenezcas, puedes realizar este trámite por teléfono o a través de la aplicación.
    • Si estás seguro de que la pérdida de tu tarjeta ha sido un robo, debes acudir inmediatamente a la comisaría más cercana para interponer una denuncia. Recuerda que este paso es muy importante, ya que el banco te hará pagar los primeros 150€ que hayan sido sustraídos y después si no hay indicios de que hayas actuado de manera irresponsable con la tarjeta –como no interponer la denuncia, o dejar escrito en la cartera el pin de la tarjeta- se responsabilizará del resto de gastos.
    • Estate atento de los movimientos de la tarjeta. Compruébalos con los extractos bancarios, la app de tu banca o entidad crediticia, etc. De esta manera podremos comprobar casi en el instante que los gastos efectuados con la tarjeta han sido realizados por ti, y no de manera fraudulenta.
    • Si ya has dado de baja la tarjeta, solicita una nueva y es que, aunque encuentres tu plástico más tarde, este habrá dejado de funcionar y no se puede recuperar. La tardanza con la que recibirás tu nueva tarjeta suele demorarse unos 15 días, y puedes solicitarla a través de tu oficina bancaria, por teléfono, por la banca a distancia o con la app de tu móvil.

 

Además de tarjetas, en DonCredit comparamos

Créditos  – Cuentas bancarias

Tarjetas bancarias 2019 -Toda la información-
5 (100%) 1